Como segundo ejemplo de nuestra serie de teoremas, pasaremos a ver el Teorema del Listón, una pena que aún no haya referencia en la wikipedia que pueda enlazaros (ni en internet). Sin más pormenores, paso a explicaroslo. Por cierto, este teorema es cosa mía
Si el anterior teorema nos ponía en la piel de una regla matemática en la que siempre el resultado más óptimo era que hubiera más palomas que huecos en el palomar, en este nos pondremos en la búsqueda de las palomas.
Imaginemos que las palomas no quieren posarse en el palomar, quiero decir… que si, que hay mucha mujer suelta, pero normalmente tiene su vida, va de compras, tiene otras amigas… hay situaciones en las que no van buscando hueco en un palomar, y entonces es momento de actuar. Pero puede ocurrir una cosa, cosa que ocurre mayoritariamente si uno no tiene experiencias con el sexo opuesto, y es el sobrevalorar a quien se desea y a la vez, menospreciarse a uno mismo. Esto provoca que el mero hecho de acercarse y conseguir algo sea tan efímero que ni se intente. Este teoréma ayuda para ir cogiendo experiencia en este sentido y poder afrontar retos mayores en el futuro.
Ponemos un listón hipotético en la mujer deseada (que suponemos que es lo máximo a lo que queremos aspirar) y le pedimos una cita. Si acepta, aquí ha acabado la labor del teorema, pero si no, el objetivo será bajar un nivel el liston y volver a pedir una cita. Mientras el liston tiende a cero ‘0′ (algunos podrían incluso considerar los números negativos) las posibilidades de conseguir una cita se van acercando cada vez más al 100%, como muestran la siguiente simulación informática:
define _LISTON = 100
var minimo = 0;
var entontrada = false;
Mientras (encontrada == false){
var liston = _LISTON;
Mientras (liston > minimo){
if (probar_suerte){
encontrada = true;
break;
}
else{
encontrada = false;
liston --;
}
}
}
podemos observar que si después de haber bajado el liston a un mínimo (recomendamos que el mínimo sea -99), volveremos a empezar todo el proceso. Eso si, esta vez si recomendamos encarecidamente que sea con un grupo distinto de personas, incluso puede que del sexo propio.
Este teorema garantiza un 99% de posibilidades de conseguir pareja (un 1% de escrupulos quizás no), pero realmente no vamos buscando la pareja en si, si no la EXPERIENCIA, por lo tanto, y como los casos reales demuestran, una vez ganamos esa experiencia, y con el palomar lleno, procederemos (si no estamos conformes con la pareja) a ejecutar de nuevo el algoritmo, habiendo incluso posibilidad de subir algún nivel el listón.
Ultima Hora:
Se sabe de casos, que al mismo ritmo que hemos ido bajando el listón (es una carrera de fondo realmente), hemos acabado siendo capturados por el listón de otra persona. Lo mejor que podemos hacer es dejarnos llevar y conseguir esa preciada experiencia.
Hasta aquí todo. Recordad que este teorema requiere trabajo de campo. No olviden en su equipo los chicles de menta, la colonia y los preservativos*
*Nota: No se garantiza el uso del equipo.