El 4 de enero era la fecha clave, aunque 11 días antes la noticia nos fue “casi” revelada. El 24 de diciembre, bonita fecha, fue expulsada una compañera de clase… por que??? aún a dia de hoy no lo sabemos.
Ella era nuestro estandarte, nuestra guía. De como ella combatiera las olas, nuestros destinos dependerían. Fracasó. Entonces uno se siente como cuando estás en el colegio o en el instituto y hay un examen un poco dificil, y llega el empollón y te dice que lo ha suspendido, con un 4.5 pero suspendido, entonces te miras al suelo, piensas que va tocando limpiar los tenis y piensas que si el la ha cagado, los demás no vamos a ser menos.
Y así transcurrieron 11 tranquilos días (de los que solo trabajamos 5) en los que aún se mantenía esta chica (por que aunque el jefe de personal te diga que prefiere despedirte el 24 para decirtelo personalmente, eso no quita para que andes fastidiado nochebuena, navidad, y luego 3 días de trabajo que ya sabes donde van a acabar), en los que todo había cambiado, ya veías el final de juego, y las letras eran claras: GAME OVER.
Que se puede hacer en esta situación, celebrarlo, así que nada mejor que quedar con los compañeros que van a servir como leños en la gran hoguera del despido y compartir vivencia.
El día D las cosas no cambiaron, la impaciencia ante la noticia iba en aumento. Yo me llevé un bizcochito (hecho por Mi Vane) para celebrar la victoria sobre el tirano, o bien la libertad (todo un exito por cierto) que fue el rey de la fiesta. Nada más llegar la jefa dice que la reunión será a las 14:00, pero que ya han echado a 1 (realismo, me gusta).
Así que a las 14h. zulu me acerqué al despacho a esperar mi turno. Y esperando vi salir a un compi que con gestos me decía que… pa la casa. Le pregunté por otra compañera que había entrado antes y me dijo que ella ya estaba arrancando el coche. Glup. Mi futuro cortinglero plantaba cara. Un par de minutos de espera y por fin mi turno.
Tono de voz baja, suave, casi melosa… ya está, a la calle, no hacía falta que el lo dijera.
Despues de unos 10? minutos de reunión, pues vuelta al departamento a ver como nadie de mi departamento ni cercanos se lo creía, un par de llamadas de esquinilleo para confirmarle a la familia lo que suponía que iba a pasar y luego un relajado día de prereyes
pros: Tiempo para estudiar
Reyes sin demasiado stress
No preparar ni soportar rebajas 
Seguro que me llaman para echar algún día de más
contras: No hay dineritous 
Algunas compis que echaré de menos
y aquí acaba, 1 saludo y si quereis algo, llamadme, estoy libre